Estamos de acuerdo en que la lavadora es un electrodoméstico de suma importancia en el hogar, pero posiblemente coincidimos mucho más en que no le damos el mantenimiento adecuado, y cuando algo falla no sabemos cómo reaccionar. Si has vivido una de las averías más comunes que es “mi lavadora no centrifuga, pero sí tira el agua” o has escuchado sobre este inconveniente y no quieres experimentarlo, sigue leyendo porque te explicamos las razones por las que esto ocurre. Además te dejamos algunos consejos para evitar que suceda. También, aprovechamos para recordarte que ante cualquier inconveniente visites nuestra web y contrates nuestro servicio de lavandería a domicilio. Nos encargaremos de tu ropa en tiempo récord y la entregaremos donde nos indiques.

Mi lavadora desagua pero no centrifuga

Si tu máquina de lavar desagua o se vacía pero no centrifuga, lo primero que harás será desenchufarla (no basta con apagarla, tienes que quitar el paso de corriente eléctrica) y luego revisarás que la conexión al desagüe esté bien puesta. Ajusta esta manguera o tubo de ser necesario, y si el problema continúa ponte en contacto con un especialista.

Por qué no centrifuga la lavadora

Esta avería, que es muy común, se presenta por varias razones:

  1. Problemas con el tubo del desagüe o vaciado: ya te lo mencionábamos en el punto anterior, para que tu lavadora centrifugue y se deshaga del agua correctamente, debe contar con un tubo de desagüe en condiciones óptimas. Si está doblado, tiene algo atascado o simplemente presenta deterioro no dudes en cambiarlo, ya que puede afectar otras áreas.
  2. Bomba de agua en mal estado: esta pieza, que es fundamental para todo el proceso de lavado, pero en especial para el centrifugado, se puede dañar con facilidad cuando dejamos monedas y otros artículos en nuestra ropa y la echamos a lavar. Revisa muy bien lo que introduces en cada carga y estudia el estado de esta pieza al menos una vez cada tres meses.
  3. Motor dañado: puede que tu lavadora no centrifugue porque el motor se haya quemado o esté dañado. Esto es muy fácil de reconocer, ya que el olor que sale al activar cualquier ciclo te avisará. Ante esta señal desenchúfala y consulta con un especialista.
  4. Tambor muy cargado: llenar la lavadora a tope de ropa puede desbalancear el tambor y dificultar el proceso de centrifugado, y a la larga el correcto funcionamiento de la máquina ⚙️. Lo mejor es hacer cargas medias para que la ropa se pueda mover, limpiarse correctamente y deshacerse de todos los residuos. En el caso de los zapatos ?, es mejor lavarlos a mano, y en el caso de la ropa de cama ?️ y otras piezas especiales puedes contactar los servicios de Washrocks que incluyen toda la gama de lavandería especial.

Por qué es importante el centrifugado

El centrifugado es esa parte del ciclo de lavado en la que se reduce la humedad y se elimina una gran parte de agua de tu ropa. Esto no significa que saldrá seca, solo reduce el exceso de agua para mejorar el proceso de secado y evitar que se creen bacterias que dañen los tejidos de cada prenda. 

Cada lavadora cuenta con un medidor de revoluciones por minuto ⏰ para centrifugar que determinarás según el tipo de tela; no es lo mismo centrifugar una blusa sintética, que una de algodón o un pantalón de lino que un vaquero.

La clave para que no tengas que ponerte las manos en la cabeza y decir “mi lavadora no centrifuga, pero sí tira el agua” es un mantenimiento adecuado del equipo, sin necesidad de llevarla a un especialista. Mensualmente puedes revisar las piezas, limpiar la caja del detergente, vaciar el filtro, observar el estado de las mangueras y cables. Con esto no solo alargarás su vida útil sino que ahorrarás tiempo y dinero.

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